ENRIQUE ROSAS PARAVICINO: AL FILO DEL RAYO
ENRIQUE ROSAS PARAVICINO: AL FILO DEL RAYO
REGIÓN: CUSCO
AÑO DE
PUBLICACIÓN: (1988) 2024
VALORACIÓN: (3/5)
EDITORIAL: LLUVIA
EDITORES
No cabe duda de que la figura de
José María Arguedas en el panorama literario peruano —y latinoamericano
también— proyecta un fuerte halo de luz influyente en muchos de los escritores consolidados
después de su trágica muerte por suicidio en 1969, y quienes decidieron retratar en
sus obras el mundo del ande, así como las vicisitudes y contradicciones del
hombre andino que, a diferencia del que desarrolló Arguedas, ha atravesado complejos
procesos de modernización y globalización propios de la llegada del siglo XXI.
En este selecto grupo pueden consignarse el nombre de autores como Zein Zorrilla,
Feliciano Padilla Chalco, Félix Huamán Cabrera, Óscar Colchado Lucio y Enrique
Rosas Paravicino.
De acuerdo a Niel Agripino
Palomino (2020) la narrativa andina debe entenderse como aquella que es
producida y pensada por escritores nacidos o que hayan vivido en los andes, ya
que esto les permite acceder a un conocimiento genuino de este lugar; por lo
que quedan excluidos «los escritores limeños que con una carga colonial que
subyace en su criollismo y sumado a la ignorancia del mundo andino, escriben
sobre los andes con muchos yerros que atentan contra la misma ficción»; además,
indica que esta es la proyección natural del neo-indigenismo, pero con una mezcla
de elementos culturales distintos, contextuales y sociales, ya que la sociedad
peruana en el último medio siglo se hizo más compleja. Es este investigador y
escritor, además, el que propone el término de «narrativa posarguediana» para
referirse al corpus de obras que, ambientadas en los Andes, fueron publicadas
después de la última gran novela del tayta José María Arguedas. Este es el caso
de Al filo del rayo (Lluvia editores, 1988) del escritor Enrique Rosas Paravicino
y que fue reeditada en el año 2024 por la misma editorial, lo que ha permitido
que una nueva generación de lectores pueda acercarse al debut literario de un
autor ya consolidado en las letras peruanas.
Rosas Paravicino es uno de los
narradores cusqueños más importantes de la novelística y cuentística peruana de
finales del siglo XX. Con una gran versatilidad para incursionar en la poesía,
el cuento, la novela y el ensayo, Rosas ha publicado volúmenes de relatos y
novelas importantes para construir una mirada completa y detallada del Cusco.
Por ejemplo, en El gran señor (1994) presenta la procesión del Qoyllur
Rit’i entrelazado con los eventos traumáticos del conflicto armado interno de
los años ochenta; posteriormente, en Muchas lunas en Machu Picchu (2006),
a través de una prosa moderna y una estructura no lineal, realiza una incursión
al pasado incaico peruano mediante el relato del último sobreviviente de la
ciudad de Vitcos, construida por iniciativa del Inca Pachacútec. Algunos elementos
presentes en estas sus dos obras cumbres aparecen ya en su primer libro de
cuentos Al filo del rayo (1988), un conjunto de diez relatos ambientados
en la ciudad del Cusco y cuyo cuento que da nombre al título del libro fue finalista
en el premio Copé de Cuento de 1985. Todos los relatos abordan temáticas
similares: la violencia senderista e institucional, el sujeto andino, la
naturaleza y la dicotomía entre el mundo moderno y arcaico coexistiendo en un
mismo espacio. En esta nueva edición, el prólogo se encuentra a cargo del escritor
Zein Zorrilla, quien destaca el talento del autor para describir la violencia de
los años ochenta a través de tramas y personajes sin antecedentes en la
literatura peruana.
Un primer elemento que debemos
destacar de este libro es la manera en cómo Rosas Paravicino es capaz de dotar
de verosimilitud y contundencia al drama contemporáneo del sujeto andino sin
caer en generalidades o ambages. Es el caso, por ejemplo, de cuentos como «Gallo
de ánimas», «El rencor sobre todo», «El caballo jubilado», «Feliz cumpleaños» y
«Al filo del rayo». Es en estos relatos donde elementos como la guerra interna
peruana, la migración masiva, el surgimiento del letrado en regiones y la
imposición de la modernidad determinan en muchos aspectos el destino y la forma
de pensar y comportarse de los personajes. En «Gallo de ánimas» se nos cuenta los
eventos violentos sucedidos en el pueblo de Santa Bárbara, cometidos por las
fuerzas del ejército peruano hacia los maestros de la localidad. Rosas alterna
entre el narrador en primera persona en plural que se mezcla con una individualidad
para enfatizar mejor los estragos emocionales que producen la guerra. Esta técnica
se va repitiendo a lo largo de todo el relato y permite que el lector pueda
adentrarse al panorama desolador del conflicto armado interno desde la
subjetividad y la colectividad testimonial.
Las defunciones
de ayer nos cogieron en frío. Con un pie en el estribo y el otro en el
suelo. Toda la tarde estuvieron doblando las campanas. Cuatro escolares se
dieron a tocar a muerto, con sincero pesar. En cada tanlan-tanlan yo sentí
el llanto ahogado de cada deudo. Era así de lacerante el impacto de las muertes
(Rosas Paravicino, p. 22).
Es destacable que Rosas Paravicino
haya decido denunciar no solo la violencia y los excesos cometidos por las
filas terroristas en los años ochenta, sino que también, y sin atenuar o
suavizar actos, hace lo mismo con las fuerzas oficiales representadas por el ejército
peruano. Es decir, el autor no muestra únicamente a Sendero Luminoso o el MRTA
como únicos verdugos del sujeto andino; de igual manera enjuicia los actos de
la oficialidad, quienes debieron ser garantes de derecho y que, no obstante,
sucumbieron ante el caos y la violencia imperantes a finales del siglo XX. Esta
decisión hace que el libro de Rosas sea una muestra compleja de los procesos
históricos peruanos, sin maniqueísmos o parcializaciones de por medio.
De igual manera, en relatos como
«Temporal en la cuesta de los difuntos» y «El rencor sobre todo», se hace especial
énfasis en los procesos de modernización por los que se encuentran atravesando
las regiones del Perú, así como las consecuencias —beneficios y perjuicios— que
este proceso acarrea. En el primer cuento mencionada se nos presenta la historia
de un camión llegando a una zona andina desde Madre de Dios, transportando
madera, fruta y personas. El relato se centra en lo accidentado del camino. Los
pasajeros comentan que en esa parte de la carretera han muerto muchas personas
y que sus ánimas suelen vagar por ahí. El viaje sirve como excusa para conocer
el estado del pueblo, la llegada de migrantes y el uso extractivista que ha
existido por años. Esto sirve para contrastar cómo este lugar sirvió mucho para
investigaciones y fines económicos, pero ha quedado en el descuido al señalar
tantos problemas de acceso.
—¿De dónde
es usted, amigo? —preguntó el minero al de sombrero negro.
—De Tarma.
Del centro del país.
—¡Huaj! —
se infatuó el minero moviendo los hombros como para desperezarse—, entonces
usted también es casi un extranjero aquí. Igualito que este míster, sabe poco o
nada de estas tierras. Mire amigo, aquí nadies es de esta provincia, pero todos
sabemos alguito de este lugar. Esta carretera, por ejemplo, solo tiene cuarenta
años de vida. Antes se cruzaba esta apacheta por un camino de herradura (…). No
había pues carretera, ni volvos, ni dodges, ni gemecés (Rosas Paravicino, p. 107).
De acuerdo a Miguel Arribasplata
(2021) Rosas Paravicino transita de la modernidad a la posmodernidad al
realizar una lectura e interpretación de las nuevas relaciones sociales
producidas en los mundos narrativos que plantea; es decir, al mostrarnos
personajes que son productos de la inserción capitalista en las zonas altoandinas
y del constante flujo migrante que atraviesan estos lugares. Y en «El rencor
sobre todo», acompañamos igualmente a personajes que representan esta migración
y modernización, solo que ahora, como sujeto letrados afincados en la región, y
provenientes de una clase acomodada, discriminan y subalternizan a otros
pobladores de la ciudad, así como también utilizan sus influencias políticas
para invisibilizar sus símbolos políticos.
—La causa de esa crisis —dijo— está en
el exagerado libetinaje ideológico. Las ideas foráneas han hecho metástasis en
las mentes de los jóvenes.
—Probablemente —observó el doctor
Ochoa—, pero también en el masivo copamiento de cholos e indios.
El padre Avilés se permitió dudar:
—¿Usted cree?
—No solo creo, padre —se ratificó
Ochoa—, sino que estoy convencido. Allí hay mucho apellido folklórico, quechua,
aymara… o no sé qué.
Intervino pausado el docente:
—Es por la excesiva migración
campesina. El fenómeno se acentúa a partir del proceso de la reforma agraria.
—Puede ser —se dijo Ochoa—, pero los
mejores tiempos de la Universidad ya no volverán. Qué dirían, por ejemplo, un
doctor Cosio o un Velazco Aragón si resucitaran y vieran su claustro plagado de
campesinos (Rosas Paravicino, p. 37).
Así también, otro elemento distintivo
en la narrativa de Rosas Paravicino es la presencia de una naturaleza animista
latente en la gran mayoría de historias. Es decir, que los elementos naturales
que circulan por las tramas poseen una individualidad e influencia suficientes
para alcanzar el nivel de personajes secundarios. El autor logra, incluso,
llevar esa influencia a los personajes humanos, imprimiendo en sus
descripciones rasgos animales o vegetales que permiten al lector comprender
cómo funciona la cosmovisión andina, en donde la mirada que se tiene al mundo
natural es horizontal, sin jerarquizaciones o escisiones propias del pensamiento
occidental. Rosas Paravicino nos ofrece, de esta manera, un sujeto andino interrelacionado
íntimamente con su entorno, a diferencia, claro, del sujeto criollo o
capitalino: «Las balas comenzaron a silbar a medianoche. Sonaban como habas a
punto de cocerse» (Rosas Paravicino, p. 21), «los alzados le oían como quien
oye a un chihuaco desvariado» (Rosas Paravicino, p. 25).
A pesar de la gran calidad de muchos
cuentos, en algunos de ellos la trama o el conflicto principal se sacrifica o es
debilitado por las descripciones que, si bien funcionan en algunos momentos, en
otros terminan por ralentizar el avance de las acciones por ser demasiado
artificiosas o innecesarias; también ocurre que en algunos otros relatos, la
evidente necesidad o premura por puntualizar un problema social le quitan mérito
al desarrollo de la trama o la psicología de los personajes (siendo algunos muy
esquemáticos), dejando así la sensación de que muchas subtramas quedaron
desanudadas o desatendidas para enrostrarnos el propósito moral o aleccionador
del pensamiento del autor que termina adentrándose de más en la mirada del
narrador.
Al filo del rayo es, sin
lugar a dudas, un reedición notable y necesaria para la literatura peruana
realizada en los últimos tiempos. La potencia y urgencia de muchos cuentos
incluidos en este volumen se han mantenido intactas a lo largo del tiempo
transcurrido desde su primera aparición, así como también la diáfana herencia
arguediana en su manufactura. En definitiva, estamos ante un libro ideal para
recorrer la posterior narrativa de Enrique Rosas Paravicino.
BIBLIOGRAFÍA
Arribasplata, M. «Modernidad y
posmodernidad en El gran señor de Enrique Rosas Paravicino». En Cuadernos
Urgentes. Enrique Rosas Paravicino, editado por Edith Pérez Orozco, pp. 195-206.
Lima: Distopía Editores, 2021.
Palomino, N. A. (2020, 18 de
marzo). Narrativa andina posarguediana: proximidades y distancias.
Hawansuyo. https://hawansuyo.wordpress.com/2020/03/18/narrativa-andina-posarguediana-proximidades-y-distancias-niel-agripino-palomino/
Rosas Paravicino, E. (2024). Al
filo del rayo. Lluvia Editores.


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